¡Hola, pequeñito! ¿Sabes qué hora es? ¡Es la hora del agua! En el gran reino de la bañera, el agua brilla muy azul y está calentita. ¡Chof, chof, chof!
En medio del agua flota un Barquito de Papel muy blanco. Es pequeño, pero muy valiente. ¿Sabes quién viaja dentro? ¡Mira bien! Es Capitán Pato, mamá pata y los patitos pequeños. Son amarillos, redonditos y hacen... ¡Cuac, cuac!
Capitán Pato dice: «¡Todos a bordo! Vamos a cruzar el mar de espuma». El Barquito de Papel se balancea suavemente. ¡Guao, guao! ¡Qué divertido! Los patitos mueven sus alitas y el barco navega entre burbujas blancas que parecen nubes. ¡Plup, plup, plup! ¿Puedes ver las burbujas?
Pero de repente... ¡Cuidado! ¡Un chapoteo gigante! ¡Splosh! Aparece una montaña de espuma muy alta. El agua se mueve mucho. El barquito hace ¡ziiig-zaaag! Las olas dicen «¡shhh, shhh!». Los patitos se abrazan muy fuerte, queriéndose mucho. Capitán Pato grita: «¡No tengan miedo, familia! Si estamos juntos, ¡no pasa nada!».
El Barquito de Papel se mantiene firme. Es un barco fuerte porque lleva mucho amor dentro. Con un empujoncito de mamá pata y un soplido del viento... ¡fiuuuu!... el barco atraviesa la montaña de jabón. ¡Adiós espuma! ¡Hola calma!
Por fin, llegan a la orilla de las toallas suaves. El viaje ha terminado. Los patitos están secos y calentitos ahora. El Barquito de Papel descansa feliz porque toda la familia está a salvo.
¿Escuchas eso? El agua se va por el desagüe... ¡gluglu-gluglu! Es hora de dormir y soñar con nuevas aventuras. ¡Buenas noches, patito!