¡Tapa-tapa-tap! ¿Escuchas eso? Son las rodillas de Leo cruzando la alfombra. Leo no es un niño cualquiera, ¡es un pequeño detective! Lleva puesto su pijama de estrellas y tiene una misión muy importante. Verás, en su pies siempre hay dos calcetines: uno, dos. Pero hoy... ¡oh, no! El pie izquierdo está desnudo. El Calcetín Amarillo con puntos azules ha desaparecido.
¿A dónde habrá ido? Leo frunce el ceño y mira hacia abajo. ¡Busquemos, Leo, busquemos! Primero, gatea hacia la Montaña de Mantas. ¡Fuf, fuf! El detective aparta las nubes de tela. ¿Está ahí el Calcetín Amarillo? ¡No! Solo está el Osito de Peluche durmiendo la siesta. ¡Shhh! No lo despiertes. Leo sigue adelante, moviendo sus manitas con ritmo: ¡Pam, pam, pam!
De pronto, Leo llega a la entrada del Bosque Oscuro... debajo de la cama. ¡Uy, qué misterio! Ahí vive Pelusa, una bolita de polvo que hace un ruido suave: ¡shhh-shhh! Leo es muy valiente y entra gateando sin miedo. ¿Ves lo que ve él? ¡Mira! Hay un calcetín rojo solo y un calcetín azul que bosteza, pero... ¡oh! Ninguno tiene puntos amarillos. Entonces, ¡Whoosh!, una corriente de aire pasa silvando y despeina a nuestro detective. ¡Qué frío!
Leo no se rinde. Cruza el Laberinto de Juguetes, pasando entre las piernas gigantes de las sillas y los cubos de colores. De repente, llega a las Montañas del Cesto de Ropa. Y allí, en un rinconcito muy escondido, escucha un ruidito: ¡ris-ras, ris-ras! ¿Qué será? Leo se asoma con sus ojitos muy abiertos y... ¡sorpresa!
¡Es una fiesta de calcetines! El Calcetín Amarillo está saltando junto a una media de rayas y un calcetín verde. ¡No estaban perdidos, estaban jugando a las atrapadillas! ¡Bum, carambum! Leo sonríe muy grande, estira su manita y ¡zas!, atrapa a su amigo amarillo. Le da un abrazo muy suave contra su mejilla: ¡Mmm, qué calentito!
El misterio ha terminado. El Pequeño Detective gatea de vuelta a su manta, feliz con su tesoro. Un pie con calcetín, otro pie con calcetín. ¡Uno y dos! Todo está en su sitio otra vez. Y así, con el corazón contento y los pies abrigados, Leo se prepara para su próxima gran aventura. ¡Y eso es lo que pasó con el calcetín saltarín!