El sol sale por la montaña. En el jardín, Ryu camina despacio. Tiene el pelo azul brillante y una sonrisa dulce. Las flores están dormidas y muy cerraditas. Ryu quiere decirles: ¡Hola, amigas! Es hora de despertar para jugar.
Ryu llega hasta una pequeña flor rosa llamada Rosita. Rosita tiene mucho sueño y no abre sus pétalos. Ryu acerca su dedo mágico. ¡Ding! Un brillo sale de su mano. Pero Rosita sigue durmiendo muy tranquila. ¡Shhh!
Ryu tiene una idea. Él empieza a tararear una canción muy suave. ¡Hmm-mmm! Es una melodía de mañana. Ryu toca a Rosita otra vez. De pronto, la flor se mueve un poquito. ¡Pop! Rosita se abre y saluda al sol.
Ryu camina por el pasto verde. Toca a un tulipán amarillo llamado Amarín. ¡Ding! Ryu canta su canción. ¡Hmm-mmm! Amarín se estira hacia arriba y se abre muy grande. ¡Pop! El jardín empieza a llenarse de colores hermosos.
¡Ding, pop! ¡Ding, pop! Ryu corre por el jardín con sus manos mágicas. Toca las hojas verdes y los pétalos suaves. Todas las flores despiertan felices. ¡Qué alegría! El jardín huele a flores frescas y a mañana bonita.
Ryu se sienta en el centro de su jardín. Sus amigos de colores están todos despiertos y brillan bajo el sol. Ryu siente el calorcito en su cara y sonríe. ¡Qué buen trabajo! Ayudar a los amigos es maravilloso.