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Shiki la gata ninja de pelo plateado entre árboles bajo la luna.

Shiki: La Gatita Ninja Dulce

Acompaña a Shiki en este tierno cuento de hadas donde una gatita ninja descubre que su misión más importante es repartir abrazos. Descubre cómo la amabilidad y el sigilo se unen en una historia mágica sobre el valor de la amistad.

🤝Amistad🏰Cuento de hadas
4 min de lectura349 palabras0+ años

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¡Hola, pequeñito! ¿Sabías que en el Bosque de la Luna de Bruma vive una gatita ninja muy especial? Se llama Shiki. Shiki tiene el pelo de color plata, como la luz de la luna, y unas orejitas de gato muy despeinadas. ¡Mira! En su frente brilla un símbolo redondo de blanco y negro que significa que es valiente y también muy, muy dulce.

Un día, Shiki decidió que era hora de una misión secreta. ¿Una misión para asustar? ¡No! Una misión para abrazar. Shiki preparó cestas de bambú llenas de moras dulces y fresas rojas. Se puso sus sandalias y… ¡Zas! ¡Zis! Se movía tan rápido que parecía un rayo de plata. Shiki quería fundar un Club Ninja de la Amabilidad. Corría por el musgo blandito haciendo: ¡Tip-tap, tip-tap, purrr!

Pero, ¡oh, no! Las cestas pesaban mucho. Cuando Shiki y sus amigos pajaritos intentaron acercarse a los demás animales, las frutas hacían: ¡Pum, raca-raca, plop! El Señor Tejón, que era un poco gruñón, se asustó. "¿Quién anda ahí?", gruñó escondido en su madriguera. Los ninjas hacían demasiado ruido y todos los animalitos tenían miedo. ¡Pop! Una fresa se cayó al suelo. ¡Oh, cielos! Shiki se detuvo.

Entonces, Shiki cerró sus ojitos de colores —uno azul como el cielo y otro ámbar como el sol— y respiró profundo. Les enseñó a todos el "Baile de la Hoja que Cae". Moviéndose muy suave, como una pluma en el aire. ¡Fiuuu! ¡Fiuuu! Shiki se acercó al Señor Tejón paso a pasito, sin hacer ni un ruidito. No saltó, sino que hizo una reverencia muy elegante y le ofreció la fruta más dulce de todas.

El Señor Tejón probó la mora y… ¡Mmm! Su corazón se puso blandito. Shiki le dio un abrazo ninja muy calentito y ronroneó: ¡Purrr, purrr! El tejón ya no estaba gruñón, ahora estaba feliz. Desde aquel día, en el bosque se escucha un suave "¡Ssshhhh!" y luego un alegre "¡Hop!". Eso significa que Shiki ha dejado un regalo y un abrazo sorpresa. Y así, con mucha suavidad y mucho amor, todo salió muy, pero que muy bien. ¡A dormir, pequeño ninja!

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